martes, 20 de julio de 2010

Cap.16 "Encontrar el indicado"

Narra Tere Miller


Me desperté temprano, no porque quisiera, ni porque se iba a llevar a cabo la fiesta de Elizabeth en algunas horas, no, me desperté temprano porque el escandaloso de David roncaba como un oso. Era imposible, yo me encontraba en la habitación de junto a la suya, y podía escuchar perfectamente sus ruidos. Salte de mi cama de golpe, y me dirigí a la puerta de junto, toque como desquiciada hasta que salió el, con cara de molesto & el cabello ni un poco despeinado, David de verdad me cae bien, pero si existe una razón para odiarlo un rato, esa es su cabello perfecto, ojalá lograra que el mío se viera la mitad de peinado que el de él, sin siquiera desenredarlo.


-¿Qué quieres Tere? ¡Estaba durmiendo!


-Sí, créeme que lo noté, pero yo igual intentaba dormir, ¡Trata de controlar tus ronquidos, animal! ¿Sabes?, despertarme temprano, me pone de mal humor. –Dije, fulminándolo con la mirada, el solo se quedo parado, sin decir nada y trato de arreglar las cosas con una de sus sonrisas, pero no, ese efecto no funciona para mi, así que saque la lengua y regresé a mi habitación, me di un baño rápido, sequé mi cabello y lo intenté peinar.


Después de pasar 1 hora pegada al espejo, decidí que amarrar mi cabello, no es algo que se me de muy bien, así que opte por plancharlo, al punto que no se viera tan despeinado. Me maquille un poco, no me gustan los excesos, las chicas que se exceden parecen payasos, y hoy iba a ver a Jacob, así que definitivamente, no quería parecer un payaso. Me gustó el resultado, no era espectacular, pero tampoco tan malo, si fuera un chico promedio, si saldría con alguien como yo. Pero ese es el problema, un chico PROMEDIO, ya había tenido la oportunidad de conocer a Jacob y no es un chico promedio, aunque eso es lo que quiere aparentar, no lo es, hay algo en el, en su mirada… Es como si, como si ocultara algo, no lo sé, tal vez debería dejar de leer tanto, mi mente retorcida está cada vez más retorcida, supongo.


-¿Tere? ¿Puedo hablar contigo un momento? –Era David, tocaba la puerta cautelosamente.


-Habla rápido, solo me queda como… media hora para que empiece la fiesta. –Le dije, el sonrió y me metió bruscamente a mi cuarto, noté que ya tenía el traje puesto, y su rostro reflejaba nerviosismo.


-B… Bueno, tu… Tú sabes que Elizabeth y yo somos amigos desde hace… Mucho, y estoy casi seguro de que habrás notado mi comportamiento un poco… sobre protector con ella y pues… -El pobre chico casi sudaba de los nervios, no pude evitar soltar una carcajada.


-Si David, sé lo que vas a decir, ella te gusta, te trae de la cabeza, estás enamorado, no lo querías aceptar y llego el momento de decírselo ¿Y qué mejor lugar que, su fiesta de 16 años? Claro, lo único que no me explico es porque viniste a decírmelo a mí, antes que a ella. De todas formas, gracias por la confianza, y sí, díselo, vive el momento chico, sé que tienes oportunidad con ella así que, ¡Aprovéchala! Y ahora, quítate de mi camino, iré a ver si ya llegó Jacob. –Antes de salir como un rayo de la habitación, logré ver que en el rostro de David se formaba una sonrisa de confianza, ojalá que Elizabeth le haga caso, es un buen chico, ronca como un oso, pero es buena persona, mejor que la mayoría de los chicos que conozco, así que está bien, llegué a donde estaban todos los invitados, aún faltaban cerca de 15 minutos para que comenzara todo, así que busqué la mesa donde me tocaba sentarme, Elizabeth me había prometido sentarme con Jacob, así que todo era perfecto, fue fácil encontrarla, pues el ya estaba allí, sentado, mirando a su alrededor, se veía hermoso, perfecto, guapísimo, aunque algo dentro de mí, me decía que no me emocionara tanto con él, oh, pero claro que quería emocionarme, después de todo, solo soy una tonta adolescente enamoradiza, así que, llegué a la mesa, y lo salude con un beso en la mejilla.


-Jacob, ¿Te sientes bien? Creo que tienes fiebre. –No parecía enfermo, pero cuando besé su mejilla, se sentía tan caliente, era sobre humano, imposible.


-Estoy bien… Y tú como... ¿Cómo estás? –El forzó una sonrisa, causando que yo bajara la mirada, era más que obvio que estaba incomodo, parecía como si quisiera pasar el tiempo conmigo, pero algo se lo impedía, tal vez ya tenía novia, o solo le gusta alguien más y no quiere herir mis sentimientos, ya encontraría el momento más tarde de hablar de eso con él, pero ahora, pude ver como Elizabeth bajaba las escaleras con su tío, cuando llegaron con todos los demás, Carlisle, nos hablo con calma y pude sentir respeto hacia él, se sentía como si tuviera millones de años, él sabía cómo expresarse, esta familia era única, en verdad. Después, la mamá de Elizabeth dijo unas palabras, yo no quería ser grosera y parecer que no me importaba todo ese rollo, pero no presté mucha atención, aunque pude ver como Elizabeth se emocionaba y comenzaba a soltar lágrimas de emoción, cuando terminó de hablar, todos aplaudimos & Elizabeth corrió a abrazarla.


Luego llegó la hora de los bailes, el primero fue Peter, yo sabía que él no era su verdadero padre, pero siempre se comportaba como si lo fuera, así que no hubo nada raro en la sonrisa de felicidad y orgullo que mantuvo Peter durante todo el baile, también bailaron con ella Carlisle, Emmett & Jasper, los tres con una delicadeza tremenda. Pero cuando llegó el turno de Edward, simplemente magnifico, parecía todo un profesional, incluso el rostro nervioso de Elizabeth se borro completamente por un momento, fue todo perfecto, Elizabeth siguió bailando, pero con gente desconocida para mi, así que desvié la mirada, para fijarme en Jacob, el me miro y se disculpo, se paró de la mesa, para bailar con ella.


-¿Crees que yo debería ir? –Me preguntó David al oído, ¿De dónde salió? No lo recuerdo sentado en esta mesa, yo mire raro, pero él estaba embobado con Elizabeth.


-Claro, ve ahora mismo, le va a alegrar. –Dije con una sonrisa. El no dijo nada más y camino hacia Jacob y Elizabeth, que habían dejado el baile, y reían a carcajadas. Entonces, Jacob los dejó solos y se fue a la mesa con Bella, pude notar su mirada decepcionada cuando descubrió que Reneesme se había quedado dormida, pero cambió en un instante, le brillaron los ojos y se quedó observando a la pequeña, eso me dio mala espina, la veía como si estuviera enamorado, todo aquí es muy raro, llevaba toda una vida pensando que yo era rara, pero ahora me doy cuenta de lo normal que soy. David llegó enojado a sentarse junto de mí, no me dijo nada, se limitó a mirar a Elizabeth, parecía dolido, triste, decepcionado, justo como yo estaba comenzando a sentirme, busqué a Elizabeth, ella estaba tomada del brazo de Edward nuevamente, hablaba animadamente, mientras su tío me miraba a mí, y después a David, parecía preocupado, después noté que su mirada se poso en Jacob, Jacob dejo de mirar a Reneesme y le devolvió la mirada a Edward, claro, ahora me salen con que sienten cuando los observan ¿No? Esto es cada vez más raro… Jacob se levanto y comenzó a hablar en voz baja con Edward. Al diablo con ellos.


-¿Qué pasó? –Le pregunté a David. Pero no hubo respuesta alguna. –Claro, entonces, voy a suponer que no quieres hablar, ¿Eh? –Otra vez hable sola.

Después de intentar sacarle información como 10 veces, el me miro y se fue a sentar a otra mesa. Por supuesto, primero el chico que me gusta me deja claro que no puedo tener nada con él, y ahora uno de mis amigos me ignora, y sufre gracias a el consejo que le di hace unas horas, una lágrima resbalo por mi mejilla y me odié por eso, porque odio llorar, y más en lugares públicos. Sentí que una mano se posaba en mi hombro, miré en esa dirección y allí estaba Jacob, regalándome una gran sonrisa, tomó una de mis manos y me llevo a la pista de baile, con todos, estuvimos intentando bailar un buen rato, pero como los dos éramos tan torpes , reímos más de los que bailamos. Regresamos a la mesa cuando nos sentimos cansados de hacer el ridículo.


-Me la eh pasado muy bien contigo, Jacob. –Le dije sin rodeos, nuestras manos estaban entrelazadas cariñosamente. El me sonrió, y soltó una pequeña carcajada, pude sentir el aire que exhalaba, pues nuestros rostros estaban a centímetros de distancia.


-Yo también, eres diferente a las demás, me agrada estar contigo. –Yo era un manojo de nervios, pues sus labios ya rosaban con los míos, todo parecía perfecto, nada podía salir mal, bastaban unos cuantos centímetros y nuestros labios se juntarían, pero de la nada, el se separó con los ojos abiertos como platos, me miró apenado y se alejó de mi. Supongo que distinguió mi mirada herida, o tal vez fueron los ojos húmedos los que me delataron, pues él se notaba arrepentido.


-Escucha… Yo, no puedo… Ósea contigo… No puedo… Es complicado, no creo que lo entiendas pero… Bueno pongámoslo así, hay alguien más, no puedo estar con ella en este momento, pero la estoy esperando, y cuando llegue el momento… Pasará lo que tenga que pasar con ella, y por eso yo no puedo… Siento que la traiciono, no puedo, lo siendo de verdad, no puedo, por favor, deja de llorar, yo no soy el único chico del planeta, hay muchos más, ¡Millones! Te aseguro que pronto encontrarás al indicado para ti, pero ese no soy yo. Escúchame, sé que te duele, y sé que es mi culpa, de cierto modo, te di esperanzas y ahora te las arranco, de verdad espero poder ser tu amigo. –Me limité a mirarlo, el estaba completamente nervioso, fuera de sí, como si en cualquier momento fuera a explotar, cada vez más, entonces llegó Edward y le ordenó que se fuera, Jacob obedeció y se largo a otra mesa, llena de hombres fuertes, como él.


Gracias a Tere por escribir
este Capitulo; su perspectiva
me encanta... ¿Quién más
para narrar lo que dice Tere?
Ella misma lo hace perfecto (:
Gracias por seguir leyendo

Vale H'.

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